El primer partido de la final dejó un buen sabor. Aunque de ambos equipos se esperaba más. Real España no jugó como suele hacerlo. Es un equipo que cuando mete el acelerador no baja la velocidad y te gana la carrera con amplia ventaja. No fue arrollador como se presentó a Marathón. Creí que con la misma mística se le iba a plantear a Olimpia aunque reconozco que nada tiene perdido y puede vencer en Tegucigalpa como ya lo hizo en la segunda vuelta y que no ganaba desde el 2003 en la final con el mismo rival. En lo personal, Real España es el que mostró mejor fútbol en el torneo y es el favorito a ganar el título. Olimpia con JC Espinoza no es un Olimpia que enamora. Ha hecho partidos feos y no goza de un gran nivel futbolístico pese que tiene un plantel competitivo. El domingo, por estar en casa, el cuadro Blanco debe jugar ofensivo con algunas precaucaciones porque ya conocemos los equipos de Ramón Maradiaga. Dice que vendrá a proponer y hay que tomarle la palabra.

Escuché al presidente Mateo Yibrín molesto con la afición españolista porque no llenó el estadio Morazán y se quedaron 11 mil boletos sin vender. En parte, sí es intolerable que en una final y siendo España el candidato más fuerte para el campeonato, la gente no haya llegado a apoyar. Sin embargo, tampoco hay que olvidar que es posible que la afición no haya llegado porque era un partido de alto riesgo por las hinchadas, se habló de límites con la afición olimpista, de seguridad máxima y talvez a la gente todo eso le asustó. Yibrín debe pensar que estamos en una situación que lamentablemente la violencia en los estadios es una realidad. Que la familia tiene temor de llegar a los estadios por ser víctima de algunos antisociales. Yibrín no puede herir a la afición diciendo “que se busque otro equipo”. Es cierto que el público empuja a su equipo a ganar, pero los que determinan la historia de un partido son los jugadores. A la afición yo la entiendo del porqué no llega a los estadios, y no solamente es violencia o inseguridad sino el factor económico.

PD. Esta final está para cualquiera. Lo cierto es que Olimpia se ha vuelto Bruschidependiente mientras que España no tiene ese problema, tiene más fútbol en equipo…

pimpa1